domingo, 3 de julio de 2011

LA HISTORIA de MICHAEL JACKSON y TATIANA THUMBTZEN SEGUNDA PARTE

El día siguiente era el último que tenía que
actuar, y llamé a la secretaria para ver si podía hablar con él. Me dió su
número pero me dijo que no le entretuviera mucho, que estaba muy cansado. Hablé
con él y le dí las gracias por darme la oportunidad de trabajar con él. Le dije
también que esperaba que mi besito no le hubiera molestado. Me aseguró que no
pasaba nada. Le pregunté, "¿Puedo dar un paso más esta noche?", y el
dijo "Sí, eso sería estupendo". Le dí las gracias otra vez y colgué.


Estaba muy nerviosa aquella noche cuando salí
al escenario. No dejaba de comerme el coco pensando si debería besarle o no.
Sabía que al público le encantaría, pero tambien me daba la impresión, tanto
por el tiempo que había pasado con Michael, como por lo que me habían dicho
otras personas, que Michael estaba loco por mí. Lo había notado por como nos
mirábamos, gestos, abrazos, y cositas dulces que hacía o decía...


Llegamos al final de la actuación y yo estaba
de pie delante suyo. Yo tenía mis manos sobre sus hombros y le miraba
directamente a los ojos. Él tenía esa mirada super sexy y se mordió el labio.
Me acerqué hacia él y me puso las manos en las caderas. Nos abrazamos y
entonces nos besamos en los labios. El público se volvió loco... Yo salí del
escenario y Michael siguió cantando y riendo, con más vida en la voz que yo le
había oido nunca antes.
Cuando llegué al backstage, todos los
bailarines me felicitaron por lo fantástico que había sido el show y por lo
contento que estaba Michael conmigo. Me encantó aquella respuesta tan
maravillosa. Pero para mí era algo más que una actuación. Me gustaba de verdad
y sabía que yo le gustaba a él. Me dí cuenta de que había algo entre nosotros.


Cuando volvimos al hotel, John Draper, el
mánager de la gira, vino a buscarme y fuí con él a la recepción para pagar mi
habitación. Mientras estábamos en el mostrador, Miko Brando salió de la nada y
empezó a gritarme todo lo que pudo: "¡¡¡Cómo te atreves a hacerle eso a
Michael!!!. ¡Maldita puta!, ¿Qué estabas haciendo?. ¿Cómo te puedes aprovechar
de él de esa manera delante de toda esa gente?" Siguió así y estaba claro
que no tenía ni idea de que Michael y yo lo habíamos hablado de antemano.
Estaba que se subía por las paredes. Entonces pasó por allí el manager de
Michael, Frank Dileo. Después de todas las actuaciones, Frank me habia dado una
palmadita en el hombro y me decía lo fantástico que había sido la actuación.
Esa noche no me dijo una palabra, y me lanzó la mirada más diabólica que he
visto en mi vida. Hasta la actualidad todavía no tengo ni idea de qué hice tan
terrible, pero esa noche el tour se acabó para mí. No me llamaron para actuar
en más conciertos. Mi puesto lo ocupó Sheryll Crow.
ednachiva

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